Los últimos aumentos y la eliminación del tope hicieron que el impuesto alcance a más agentes provinciales
También incide la poca variación que tuvo el mínimo no imponible. Muchos desconocen que pueden deducir gastos para disminuir la retención.
Alrededor de 3.000 empleados públicos provinciales están actualmente alcanzados por el Impuesto a las Ganancias, que retiene parte de los ingresos del trabajador una vez contempladas deducciones.
El número de agentes públicos provinciales que quedó alcanzado por este impuesto se incrementó a partir de las últimas medidas salariales aplicadas por el Gobierno: por un lado los aumentos de sueldo y adicionales y, por el otro, la eliminación del tope salarial que podaba los haberes de los empleados públicos.
Y al mismo tiempo incide en el alcance el hecho de que el mínimo no imponible apenas se modificó desde 2008, sin acompañar el crecimiento de los sueldos.
Fue a raíz de las numerosas consultas que habían comenzado a recibir en la oficina de atención al público de la OPAP que decidieron realizar una charla destinada a los agentes públicos que estuvieran alcanzados por la retención. Fue el lunes en la Sala Ezequiel Soria y una importante cantidad de empleados se acercaron a realizar consultas.
Es que, destacó el titular de la OPAP, Carlos Ortiz, “aunque se trata de un impuesto de vieja data, hay mucha gente que no lo conoce y no sabe que puede, mediante una simple declaración jurada, deducir algunos gastos para reducir esa retención e incluso eliminarla”.
Actualmente, dentro del universo de 3 mil agentes públicos alcanzados por el impuesto a las ganancias figuran docentes, profesionales de distintas áreas, empleados de organismos que perciben algún adicional sustancioso o fondo estímulo, como el caso de Rentas o del IPV y funcionarios. Pero también alcanza a jubilados, sobre todo a aquellos de ingresos altos, ya sea ex funcionarios, ex integrantes del Poder Judicial y ex docentes.
Ortiz se encargó de remarcar que la Provincia, como empleadora, retiene el monto de ganancias que corresponda según la situación del trabajador y la deposita a la AFIP, que es, en definitiva, el organismo recaudador de este impuesto. “Lo que más nos preocupaba era que, producto de la falta de información sobre el tema, a muchos empleados les estén reteniendo de más”, señaló Ortiz tras explicar un simplificado esquema de liquidación en el que de todos los ingresos que tiene el trabajador (remuneración mensual, sueldo anual complementario, horas extra, premios) se le pueden deducir gastos como coseguros de obras sociales, seguros de vida, intereses por préstamos hipotecarios para vivienda única, sueldos y cargas sociales de empleadas domésticas, entre otros gastos. Asimismo, el trabajador puede pedir deducción por cargas familiares, entre otros ítems.
De esa forma, destacó Ortiz, quizá muchos agentes públicos pueden disminuir el monto que pagan por ganancias e incluso llegar a neutralizarlo.

