La presidenta salió a defender la vigencia del Impuesto a las Ganancias y dejó entrever que no habrá modificaciones de las condiciones del régimen fiscal este año. La mandataria sostuvo su idea poniendo de ejemplo dos casos testigos: un empleado soltero con un sueldo de $ 10.000 paga en concepto de Ganancias $ 402 por mes y a un casado con el mismo nivel salarial se le deducen $ 29.
Según el especialista, los aumentos de salarios logrados por los sindicatos (todavía hay sectores en negociación) fueron absorbidos ya por Ganancias, teniendo en cuenta el retraso del mínimo no imponible. En esa posición, planteó una reforma integral del Impuesto a las Ganancias ante el actual escenario económico.




